Economía del comportamiento

El Oxford Living Dictionary define la economía del comportamiento como “Un método de análisis económico que aplica conocimientos psicológicos acerca el comportamiento humano para explicar la toma de decisiones económicas”. Esta rama de la economía busca comprender el comportamiento de las personas para crear modelos económicos que se asemejen más a la realidad, entendiendo que las personas no siempre actúan de manera racional. Al decidir también entra en juego emociones, influencias sociales y culturales (BID, 2018).

La economía comportamental tiende a generar teorías que se desvían de los modelos racionales económicos. Tal es el caso de la teoría de las “preferencias invertidas” en el cual se rompen las características clásicas de la transitividad, completitud y reflexividad; se las enfocan desde el framing, el efecto “less-is-better” y el “ratio bias”. De este modo se busca explicar muchas decisiones irracionales que generalmente toman las personas.

Los economistas comportamentales se enfocan en disminuir o eliminar ciertos sesgos dados por factores cognitivos, emociones, tendencias u otros elementos del contexto que muchas veces impiden que las personas escojan alternativas objetivamente más beneficiosas. Esto puede ayudar a generar políticas públicas que impulsen comportamientos que sean más beneficiosos para la sociedad en general (BID, 2018).

Economía experimental

La economía experimental es la aplicación de métodos experimentales para estudiar cuestiones económicas mediante el análisis del comportamiento humano. Los componentes básicos de los experimentos en economía de acuerdo a Smith (1944) son el entorno, las instituciones y el comportamiento.  El entorno son los recursos iniciales, las preferencias de los participantes, en si los factores que son ajenos al experimento. Las instituciones se refieren a la manera en la que los sujetos pueden interactuar, es decir si tendrán contacto entre ellos o las decisiones que tomen serán totalmente independientes de los otros participantes. Finalmente, el comportamiento debe ser interpretable como reacción al entorno y a las instituciones, para obtener de esta manera resultados interpretables.

De esta manera un experimento, tiene lugar en un entorno económico controlado y los agentes económicos actúan de acuerdo a una institución muy bien definida. Según Friedman y Sunder (1994), el objetivo del experimento, del diseño y del laboratorio debería ser aprender algo útil y responder las preguntas que han motivado a la investigación más que tratar de replicar la realidad o los supuestos de un modelo previamente estudiado.

En este entorno controlado el investigador está consciente de que los sujetos poseen sus propias preferencias, experiencias, conocimiento, tecnología, dotación de recursos o información, etc. Sin embargo, esto no es un problema puesto que lo que realmente se quiere analizar los efectos comportamentales de un cambio en alguna de las variables controladas.